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Emerson said

“The purpose of life is not to be happy. It is to be useful, to be honorable, to be compassionate, to have it make some difference that you have lived and lived well.”

Y esa es la resolución del resto de mi vida.

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Siete años después

Hace más o menos siete años empecé este blog. En ese entonces todo era diferente. La vida, los gustos, las metas, el internet, todo ha sufrido una transformación salvaje. Podría hablar de mí, de la manera en que me convertí en licenciado en física, mi experiencia dando clases o el tour de force del foraneismo que representó mi mudanza a CDMX, la gran ciudad de los palacios. Pero mejor comentemos del internet algo que llevo tiempo pensando.

Hace siete años crecía caralibro de maneras insospechadas. No estaba habitado por todos los padres del mundo ni por algunos hijos que están por nacer (en serio hay gente que lo hace ¿qué pedo?),   los smartphones mas listos reproducían veinte canciones desde su memoria interna y magaUpload era el paraíso virtual de comics y canciones. No llegando a la nostalgia, sí recuerdo visitar muchas páginas con un gusto genuino.  Mi lista de favoritos en Mozilla era mi orgullo, habitada por la crema y nata de la cultura pop. No olvido el día que descubrí la página Contraculturity con sus posts acerca de su padrino Grant Morrison, su tan acertado gusto por los géneros no tan populares del porno y las fotos de artistas realmente perturbadores. Mi navegador de internet surcaba aguas con superhéroes, películas de culto, imágenes únicas y miles de personajes variopintos expresando su amor por el mundo. Un mundo particular formado por sus gustos únicos. I-rre-pe-ti-bles.

Era un internet más básico, más intenso. Era más amigable. Te rayaban más la madre. La comedia no estaba secuestrada por los memes y la gente se contactaba con mensajes más largos.

Lo que escribo no lo pongo por motivos de viejo cascarrabias. Lo escribo porque el internet es, además de la manera en que nos conectamos, una vista al pasado de cómo nos conectábamos. Aún existe WordPress, aún puedes abrir un metroflog y descagar las fotos que tienes en tu cuenta. La herramienta ha cambiado, pero no ha sustituido a las versiones anteriores. Sólo nos hemos acostumbrado a lo nuevo.

Y lo nuevo es la nostalgia.

Lo nuevo es guardarse las groserías en un post porque lo verán tus tías.

Lo nuevo es autocensurarse.

Lo nuevo es ser gigante con pies de barro y presumirlo.

Lo nuevo son las secuelas, las precuelas, los remakes y las adaptaciones. Lo nuevo es rebelarse con un meme, ir al museo a tomarse una puñetera selfie, no leer artículos completos y colaborar en una catarsis colectiva que nos impide conocer más a fondo lo que pasa en nuestro bosquesote llamado mundo. Lo nuevo es comunicarnos con fotos que usan las mismas poses.

Caralibro es una burbuja gigante. El internet, siento, se ha vuelto una burbuja gigante que asfixia mucho.

Lo maravilloso de todo es que el sistema tiene un botón de autodestrucción. El internet es un dragón. Y el mismo internet es su San Jorge. El mismo internet que te censura y te critica te da armas para contrarrestarlo. Con él puedes aprender a programar, maravillarte de los logros de artistas nuevos y aprender todo lo que quieras saber sobre la manera en que se hacen los vitrales. Con él entiendes lo que es la contracultura y conoces a Alfred Kubin y te maravillas con la poesía completa de Lorca. Con él te puedes acercar a lo más sublime que ha hecho el hombre.

No soy muy conspiranoico. No creo que la alienación que causa el internet sea fruto de una mente maestra. Creo que fue un accidente en las miles de acciones que realizan las personas para generar dinero. El efecto, al final, es el mismo: un mundo menos crítico que hace siete años.

Tal vez por eso escribo esto donde pocos, muy pocos, lo leerán. Pero al menos será como un mensaje en la botella, igual de desesperado, pero igual de personal.

Nos leemos luego. Espero que no sea hasta dentro de siete años. Si necestan una actualización, sigo siendo fanático de comics, de Borges y de Doctor Who. Ahora también leo mucho más, ignoro un poco menos y creo que he ganado un chingo de puntos en humildad. Espero que estas tendencias continúen.

Jacopo Tintoretto - Saint George and the Dragon - Google Art Project.jpg

 

 

Colour my life with the chaos of trouble

Pues vi 500 days of summer… y que me gustó (y no sólo por Zooey Deschannel):

Es difísil saber qué es lo que me encantó de esta película. No esperaba nada de ella y cuando la terminé estaba sonriendo como un idiota, pensando que había disfrutando cada momento y dispuesto a descargar el soundtrack. Una película que no cambiará vidas, pues que en su mensaje reafirma las creencias más naturales acerca del amor y el destino de una manera entretenida, realista y fresca.

El cartél no miente, es una historia en donde el concepto de amor es la estrella y todo lo demás es lo normal en la vida. Y que la narración no sea lineal, que tenga ese aire nerd y  que contenga referencias a The Smiths y Belle and Sebastian la aderezan tanto que me dió gustó que fuera la primera película que vi en este año.

¿Es perfecta? No, no lo es, estoy seguro que algún conocedor-gruñón criticará la actuación, pero para mí funciona bastante bien. Y ya me voy, que tengo que escuchar esto:

Y ahora, mi único miedo es que el director es el mismo que está trabajando para el reboot de Spiderman, ¿Se centrará demasiado en Peter Parker y sus relaciones amorosas, en vez de sus andanzas en mallas? Más le vale que no …

 

 

Me encanta facebook.

Sólo quiero decir eso. Está genial ese pedo de la red social.

Es como esos capítulos de la Rosa de Guadalupe tan malos que dan risa y entretienen, sólo que aquí hablamos de banalidad e hipocrecía a tan altas dosis que resultan una divertida comedia, un reflejo segmentado y seleccionado de todo lo que este mundo contiene según el criterio de lo que pensamos que a los demás les gusta…

 

Cada palabra, cada afirmación y cada “Me gusta” sólo esconde soledad e incomprención, como si cada actualización de estado dijera: “Hey, ¿qué pendejada le vas a gritar ahora a ese mundo que nunca escucha?”. Pero resulta que ese mundo si lo escucha y lo critica y lo ataca y lo desaprueba, mientras le da click a un botón con un dibujo de una manita.

 

Facebook no nos acerca, nos hace dependientes de nuestras propias ideas, de lo que queremos mostrar y lo que queremos llegar a ser. Pero no es muy diferente la vida en sí, y en cierto sentido tener un carro nuevo tiene la misma importancia que anunciar dicha compra a todo el mundo a travéz de internet.

 

Estamos hechos de ilusiones e inseguridades, pues son las marcas de nuestras máscaras; ¿Somos tan diferentes debajo de ellas? Pues muchos utilizan facebook,  ¿o no?…

La fé…

“Un hombre sin fé no es hombre…” recitaba un sabio profesor; “pero no hablo de fé religiosa” continuaba. Supongo que siempre he pensado igual que los demás, pero me da en ocaciones ese irreal e improbable sentimiento de que soy único en el universo. Estaba pensando en las posibilidades, en todo aquello que pudo ser diferente, que no puede ser, que será, todos esos “tiempos” y “espacios” tan abobinablemente lejanos de nuestros universos de sillones, televisiones, partidos de futbol de los domingos y candidatos analfabetas.

¿Es tan diferente lo que és de lo que pudo haber sido? ¿Existirá alguna diferencia entre el hacer y la nada, la muerte y el olvido? Supongo que sí, que aquella red infinita de universos posibles es la excusa de perezosos mentales como yo que buscan respuestas sencillas a grandes incógnitas, lo que hace más doloroso la estancia en esta etápa de la vida.

Porque a final de cuentas eso es la fé, ¿o no? Esperar sentado, viendo el mundo girar alrededor de tus egocéntricas ideas y forzando toda percepción dentro de tu marco de ideas. Y mi fé me indica que hay que vivir esta vida, aceptar la muerte como una compañera, de preferencia recordada con la etiqueta “nostalgicamente distante”, valorando las historias y su manera de ser contadas, las ideas, los juegos, las risas falsas, las lágrimas reales, la hilaridad y las situaciones incómodas….

 

Hoy me di asco…

Pues eso, que el día de hoy simplemente no sabía ni quien era. Esos días donde los ídolos se funden en esa bola de gente llamada sociedad, lo genios te parecen tan sólo gente inteligente y los sueños se vuelven vulgares y conformistas. Días en los que te encuentras en un podio, observando la humanidad y sus defectos olvidando que eres de los mismos.

Es como cuando dices “estamos envenenando al planeta”.  A pesar de dar a a entender que estamos dentro de ese grupo de patea-traseros de planetas, lo hacemos como jueces y jurado, como si estuvieramos inmaculados…

Gente pidiendo dinero en las calles, personas que ven frustradas sus metas y no hacen nada al respecto, conformistas que cumplen a medias y gente obstaculizando todo… tal vez sean reflejos de nosotros mismos. Tal vez toda la humanidad sea igual y el problema radica cuando la observamos con lupa.

O tal vez sólo estoy aburrido y necesito queharme de algo.

De regreso…

Trilladizimas esas entradas en las que pones “lo siento por abandonarlos y dejar en suspenso el blog, tenia tarea y bla bla bla..”. Este es el primero, y al rato publico algo chico. ¿A quién le hablo si este cuchitril esta desierto?- No tengo idea, pero a quien esté del otro lado se le aconseja ver los videos del Doctor Repronto, es tan educativo así como televisa es estupidizador, así de bueno está!

Una cosa es una cosa…

y los pleonasmos me tienen ahora entretenido… eso de “México esta de la fregada” ya es un mantra, la segunda parte del himno nacional y el meme con mayor expansión dentro de los chamacos. Ni modo, qué le vamos a hacer.

Digo esto porque fue una semana de pura ilusión. Ilusiones de esas que alimentan el ego del futuro, el camino del azar perfecto que anhelamos; lo vislumbramos cuando cerramos los ojos y está aquí, latente en el presente, como un buifurcacion infinita de senderos en el jardin del destino…

Tan difisil de alcanzar son los sueños… pero están ahí. Que sea pequeñísima la posibilidad de realizarlos no los hace inexistentes. ¿Por qué rendirse antes de tiempo, por qué conformarse?

Tal vez por eso dice Sally Sparrow que la tristeza es la felicidad de los profundos, son ellos los que no estan conformes y prefieren ver los demás senderos, los otros futuros potenciales, en vez de decir “ah, esta vida llena de violencia, crisis, y lavado de cerebros es feliz”.

Doctor Who…

Chale, se va Tennant como el Doctor… o al menos para mí. Se que la mayoría no sabe que significa, pues los Whovians (o fanáticos del Doctor Who pues) se cuentan con los dedos de las manos aquí en México… pero rapidamente explico que se trata de un ser, un señor del tiempo conocido como el Doctor que corre mucho, tiene 900 años, busca aventuras a travez de su Tardis que le permite viajar a travéz del tiempo y el espacio, y si se muere teine la habilidad de regenerarse, cambiando su apariencia y personalidad.

Este último truco es útil para cambiar de actor y es lo que me ocurrió, pues llegue al final de la 4 ta temporada, donde David Tennant se retira para darle paso a alguien más en el papel del utlimo señor del tiempo… y era genial… lo más genial, diceindo Alon-sy  y pateando traseros de Daleks, Cybermen y hasta humanos.

Esta serie es tan genial en tantos sentidos que no puedo decir más que: Veala!. Los primeros capítulos tienen el presupuesto de los Power Rangers, pero va mejorando conforme avanza la trama y te metes en el universo del doctor.

Ahora, una cita de Neil Gaiman… cuando Tennant se fue de Dr Who, terminó haciendo Hamlet,y pues esto es, una parodia-chiste de Hamlet con la voz del último hijo de Gaillifrey:

“To be, or not to be, that is the question. Weeelll…. More of A question really. Not THE question. Because, well, I mean, there are billions and billions of questions out there, and well, when I say billions, I mean, when you add in the answers, not just the questions, weeelll, you’re looking at numbers that are positively astronomical and… for that matter the other question is what you lot are doing on this planet in the first place, and er, did anyone try just pushing this little red button?”

Una cosa es una cosa….

y otra cosa es Tool.

 

Pero antes de aburrirlos con una reseña, los aburriré con una anécdota:

Mi historia con el Metal es muy complicada. De repente me encantan los gritos de Ozzy y en ocaciones terminan en un rincon de mi audioteca virtual acumulando bits y bits de polvo virutal mientras Morrisey me salva de deprimirme y Sopor Aeternus me asusta mientras baila. Pero siempre hay un grupo constante, que me acompaña desde que aquellos lejanos días en los que tenía mi Gabe Cube. Ese grupo, esos artistas tan cabrones que me parecían un subconjunto dentro del metal se llaman Tool, y son geniales.

En preparatoria era común asistir al billar saliendo de las clases con los amigos. El “Emily” era el elegido en la mayoria de las ocaciones y gracias a el me fue hecha una revelacion mientras pendejaba (¿qué raro no?) y escogía la mesa para jugar:

En una pantalla que adornaba el lugar aparecía una serie de imagenes acerca de un ente parecido a un ser humano retorciendose y relacionandose con alguien de su especie, culminando en una fusión y la explosión de una estrella mientras se escuchaba una perturbadora voz que grababa en mi mente la frase “I know the pieces fit”….

Fue cuestión de preguntar el nombre de la banda y descargar “Lateralus” para hacerme fan… bueno lo anterior es mentira. En realidad en su momento (y para veguenza de lo que esto escribe) sólo escuchaba “Shism” una y otra vez mientras ignoraba por completo el resto de las canciones. Fue hasta que me convencí de que tenía que absorver ese disco que me dí cuenta de que estaba ante algo tan inspirador.

Una yuxtaposición de temas como lo es “Parabol/Parabola”, una representación de las relaciones humanas como “Shism”, un sin fin de rumores y posibles interpretaciones a las letras y estructuras del disco, la serie de Fibonacci, el árbol de los Sephiroth, la Qbala,  la voz de Keenan, y los mensajes de superación (o mejor dicho evolución) personal hacen que este no sea un simple album, sino un conjunto de experiencias que merecen un apartado especial dentro del subconciente del que lo escucha…

Supongo que una palabra para describirlo, junto al video que encabeza la entrada, sería “Intrigante”. ¿Pero no lo es acaso todo lo que vale la pena en esta vida?