Tlön, Uqbar, Codex Seraphinianus.

A veces este no parece ser un universo correcto. O tal vez sea el único y sólo estoy enfadado con él en ciertos momentos; de cualquier forma me encantan las realidades esas que dizquealternativas. Me encanta el “Sonido del Trueno” de Bradbury, el “Ataque de los Cybermen” de Doctor Who, y “Días del Futuro Pasado” de los X-men.

Universos paralelos, líneas del tiempo más retorcidas que la política de México y el cambio de todo lo que conocemos siempre son buenos aditivos a cualquier historia, sea comic, serie de televisión o libro.

¿A dónde va esto? Pues que me autorregale de cumpleaños el libro “Ficciones” de Borges y me topo con “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” ocacionando uno de esos delirios como cuando uno relaciona todos los cabos sueltos de una película antes de tiempo  (o entiende Final Crisis después de la séptima leída).

La diferencia en “Tön…” es que el universo paralelo es originado en la mente de una sociedad secreta. Moldeando pensamientos, y manipulando información,  la humanidad ha creado su propio cosmos imaginario perfecto, un lugar donde la psicología es el tronco de un intrincado y hermoso árbol de actividades que crece al infinito renovando arte, matemáticas, literatura…. todo.

La humanidad le da la espalda al universo de lo incontrolable, de los fenómenos, lugar regido por las leyes de los dioses (inhumanos) y abraza el laberinto de Tlön como su nueva realidad, ahora espacio de lo entendible. ¿De qué manera? Plasmando los pensamientos en el Orbis Tertius, la enciclopedia del mundo imaginario (al principio) y dándolo a conocer al mundo.

La idea básica es: las historias tienen poder. Y “Tlön” es una muy buena, no es de sorprender que existan cosas como el Codex Seraphinianus: el avión con LCD más grande que se ha realizado en la hsitoria de la humanidad.

Esta enciclopedia escrita en un lenguaje imaginario creada por Luigi Seraphini, nos describe un lugar imaginario. Así es, es un libro escrito en otra lengua, con imagenes descriptivas de un loco mundo. Pero en serio demente… ¿qué tan demente?

Pues…

Los árboles migran…

Los peces-ojos se esparcen a travéz del océano…

Las personas no son personas…

Y los arquitectos realizan obras que sigue la física de su mundo…

Ese es el mundo bizarro del codex. Lo ví (el lenguaje es totalmente inventado, así que el codex sólo se puede ver, no leer) antes de leer la historia de Borges, y cuando imaginaba Uqbar, el país imaginario, veía algo parecido a las imagenes (como si Escher y Dalí tuviera un encuentro artístico y se pusieran a plasmar lo más loco que se les ocurriera). Desgraciadamente aquí no se promueve la piratería (coff coff), por lo que no pondré el link de descarga.

Y me voy que es mi cumpleaños y tengo que dormir….

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Ghost World.

Reseñar el comic/película Ghost World es sinceramente un dolor, pues describir con palabras esta obra maestra es como mutilar la experiencia. ¿Qué a nadie le interesa?, pues de todas formas aquí va:

Ghost World, desde mi punto de vista, se centra en dos cosas: las relaciones humanas y el camino a la madurez.

Las primeras siempre son inciertas. Un día Enid y Rebecca, inseparables desde zibillones de años, empiezan a tener la creciente incertidumbre del futuro. A una no le importa el mañana mientras, mientras la otra difiere en puntos de vista y encuentra nuevos retos. Un ejemplo de que nada en este mundo es estable, ni perdura para siempre. No debería ser así.

¿Cuál es el objetivo de crecer?, ¿Acaso es conseguir un trabajo, recibir un sueldo, consumir, y repetir el proceso una y otra vez hasta que tengas la edad de retirarte, mirar atrás y decir: “Ojala mi vida hubiera sido diferente”?. Ese es el  mundo fantasmal, que las protagonistas intentan enfrentar, saltar, rodear o destruir de manera desesperante.

Será que estoy loco, pero antes tenía el síndrome de Peter Pan (no el de llevar niños a lugares extraños, sino el de tener miedo a crecer). Veía perfectamente el mundo de los adultos como ese frío lugar donde pasar el resto de la mortalidad, esperando que pase algo para despertar. Creía que la madurez era una palabra para decir “mecanización de la vida” de forma políticamente correcta. Supongo que estaba equivocado.

Muy buena la verda’. Y la película la ví hasta la mitad (maldito Megavideo) pero por lo visto matizaron un poco los tópicos de la búsqueda de la madurez, para darle paso a algo más de humor, algo no necesariamente malo. Y de elección de personajes pues:

Scarlet Johansson es Rebecca así que no hay de qué quejarse realmente. Está chido el poster. Diría más de la película pero me esperan 72 minutos de libertad de esta máquina así que me voy.

Signal to Noise.

Todo tiene un significado o nada lo tiene. Dicho de otra manera, uno podría decir que el arte es sin ruido

El primer comic reseñado en este lugar y va a ser una mala reseña. Lo digo porque las buenas reseñas de una obra buscan encontrar sus errores, la destripan, analizan cada uno de los componentes y vuelven a armar buscando siempre ser objetivos. Pero para mí ser objetivos con Neil Gaiman, mi autor favorito, es imposible, ¿cómo hablar de objetividad si sus obras hablan de lo grande que puede llegar el ser humano, o si hablan de historias tratandote como un amigo, o si hablan de los temores y errores de seres superiores?

La frase que encabeza esta entrada da inicio a una obra que debería de ser referente al momento de hablar de apocalipsis y armagedones. La historia es simple, un director de Hollywood tiene la idea de hacer una película sobre una comunidad de Europa Central en el mes de diciembre del año 999 , época en la que se pensaba que iba a ser el fin de todo. Mientras ideaba esto recibe la triste noticia de que le queda poco tiempo de vida, manifestandose una angustia terrible mientras desarrolla e imagina las escenas que nunca se consumarán en la gran pantalla.

Comienza a verse de una manera cercana al lector el desarrollo de la enfermedad y el de la pelicula que se encuentra en su cabeza. Y es lo que hace especial este comic: La señal al ruido, la huella en el mundo, la distorción de la música del universo que el hombre propicia. ¿Qué tanto quedará de nosotros después de que muramos? Todos esos días que dedicaste al trabajo, o al estudio, todos esos momentos que quisite decir algo y las palabras no salieron… tal vez en mil años no quede nada de esas incertidumbres, alegrías o pesares. O tal vez dejes tu señal al ruido, y serás recordado en la historia de la humanidad, ¿quién sabe?

Este director lo sabe pues de manera pesimista sofoca la señal de su arte, guarda una obra mestra en su mente, como un tesoro en un barco, hermoso pero destinado a naufragar por el mar de le entropía, del caos y de la incertidumbre. Todos estos momentos para un final en el que… bueno, mejor léanlo, y me cuentan. El verdadero apocalipsis no es la destrucción del planeta,  el fin del mundo es el olvido, cuando las partículas de nuestro ser abandonan las cabezas de los demás. Sé que suena algo pesimista, pero al final, todo se convierte en un tratado sobre la esperanza y el destino…

Recomiendo dos cosas, la primera es que si ven algún escrito que diga Neil Gaiman como autor, lo lean, y la segunda que entren aquí y disfruten de los dibujos/fotografías de este señor, y si pueden leer Cages que me cuente como le fue.