Cut Copy: In ghost Colors.

Desempolvando este espacio, no había escrito por la sencilla razón de la pobreza que sufro en Zacateas y la consecuente falta de internet. Al menos gracias a ello escucho, leo, veo y aviono más rato que lo recomendado por el Dr. Simi.

Pero a lo que nos truje… el album de Cut Copy, con un retrazo de aproximadamente dos años en esto de la reseñada del blog. Pero lo vale esta cosa, que casi parece venir del futuro. Y si tuviera que escoger dos palabras para describirlo, creo que serían “simple” (en el buen sentido) y “homogéneo”.

Y es que suena a algo loco, una yuxtaposición de temas enlazados, mezclando sonidos de rock y electrónica, penetrando capas del cerebro, llegando al que considero el estado primordial del baile (ese sentimiento de mover los pies al son de las luces y sonidos),  sin detenerse, lento pero seguro…o algo así.  Y de repente llega la mezcla con pop, más luces, más sonido, y un genial canto de “Be my Babe/ One more Time”. Toda una odisea efectiva.

Creo que desmantelar el disco es un maldito sacrilegio, o una forma de herejía pues el conjunto de las canciones esta genial. Pero como soy un maldito hereje, aquí está Light and Music…

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De la “buena” música.

Llevaba medio post y lo borré. No estoy inspirado, se acaban mis vacaciones y no llevo ni la mitad del Okami pasado, por lo que sobran razones para no escribir. Pero de alguna manera me gusta estar como menso frente al monitor, escuchando un album que acabo de descargar, y disfrutando de las bondades del internet. Y cómo no tengo ni madres de qué hablar, me saco este tema de la manga.

¿Qué es la buena música? ¿Qué es lo que nos mueve a decir “un México sin reggaeton”, o “el punk no ha muerto”?.  En mi pequeño universo (el universo marxvel) la música es como dice este tipo, simple ruido organizado. La diferencia es que eso conlleva dos cosas: un mensaje y una forma de expresar este.

No es lo mismo el Jazz que el Pop, ni es lo mismo el mensaje de Oasis que el de The libertines. Y creo que dentro de la cosmología spidermarxeza, muchas canciones tienen mensaje y la forma correctas, sólo que no es su momento.

Cómo bien dijeron algunos amigos (palabras más, palabras menos): “Pistear nomás se puede con corridos”. En ese momento, los corridos son considerados como “buenos”, y los dilemas existenciales de Morrisey y de York se quedan en el olvido (más nunca en el lado “malo” de la música).

De vuelta a la cruda realidad, el mítico personaje de los corridos, impactante, heróico y siempre triunfante se encierra en el mismo baúl del olvido, pues en el mundo real, los problemas no se olvidan, ni se sobrepasan pisteando, sino enfrentandolos. En este momento el mensaje del mentado corrido es incorrecto y sobran razones para avergonzarse de escucharlo.

Así, toda la que es considerada mala música tiene sus momentos. El reggaeton de un antro, el duranguense en un baile, el corrido en las pisteadas, todos ellos ejemplos de piezas de rompecabezas que al fin han calzado, pero que sólo sirven un momento.

No podré decir que es la buena música con este paradigma más amplio, pero la mala música es reconocible facilmente: si tiene un mensaje errado. Y con mensaje errado me refiero a los narcocorridos, al reggaeton machista y culero y todo lo demás que no busque engrandecer al ser humano, lo que creo que es el fin del arte.

Entonces tal vez no existe la buena musica, ni la mala música. Tan sólo arte y “ruido organizado”.

Arcade Fire: The Suburbs.

Después haré un post describiendo mis gustos musicales, para que tengan una idea del tipo de discos que aparecerán, pero haré esta reseña antes de que se vayan las ideas de vacaciones.

Estoy empezando a escuchar música actual. Viendo un documental de VH1, me dí cuenta de que el año 2010 se iba a ir sin una huella en mis oídos en cuando al ambiente musical. Entre en pánico, pulse el botón de emergencias del (mu)torrent y empece a descargar respaldado por las famosas y necesarias listas de los mejores discos del año. Entre bandas totalmente desocnocidas, encontre a una vieja “amiga”, Arcade Fire, y fui testigo de que “The Suburbs” se posicionaba como el MEJOR, en más de una o revista. Nada exagerado pues toma lo mejor del grupo: el lado épico de las cosas cotidianas, en este caso los suburbios, a extremos aún más épicos.

Estudio en Zacatecas, asi que el recorrido del camion se hace sublime acompañado de los Arcade Fire, y más con este discazo que tiene una facilidad de transportarte a otros lugares, a otras atmósferas e historias. Empieza inmediatamente con este pedazo de obra de arte:

…y  la primera ronda de canciones  no deja de absorverte en su único y disfrutable universo. La primera vez que lo escuche no paraba de entusiasmarme, ya sea gritando en mi mente “Now I´m ready to start!”, cantando “Modern Man” o disfrutando ese intro de violín de la rola “Empty Room”, y de repente todo se pasa con la primera y segunda parte de “Half Light”, un pequeño intermedio para la guerra suburbana y el resto del disco que reinicia el proceso de exaltación-relajación. Brillante.

El grupo define su música como Art Rock (algo pretenciosos los chamacos), pero la neta si son algo diferente a lo acostumbrado. Algunos los consideran sobrevalorados, pero tampoco se vale “infravalorarlos”, chequense el disco, está fácil de encontrar en descarga directa, o mediante torrent. Y ya me voy que se me antojo escuchar otra vez el mentado album.

Y prometo no hacer post tan largos como los 3 anteriores.