Signal to Noise.

Todo tiene un significado o nada lo tiene. Dicho de otra manera, uno podría decir que el arte es sin ruido

El primer comic reseñado en este lugar y va a ser una mala reseña. Lo digo porque las buenas reseñas de una obra buscan encontrar sus errores, la destripan, analizan cada uno de los componentes y vuelven a armar buscando siempre ser objetivos. Pero para mí ser objetivos con Neil Gaiman, mi autor favorito, es imposible, ¿cómo hablar de objetividad si sus obras hablan de lo grande que puede llegar el ser humano, o si hablan de historias tratandote como un amigo, o si hablan de los temores y errores de seres superiores?

La frase que encabeza esta entrada da inicio a una obra que debería de ser referente al momento de hablar de apocalipsis y armagedones. La historia es simple, un director de Hollywood tiene la idea de hacer una película sobre una comunidad de Europa Central en el mes de diciembre del año 999 , época en la que se pensaba que iba a ser el fin de todo. Mientras ideaba esto recibe la triste noticia de que le queda poco tiempo de vida, manifestandose una angustia terrible mientras desarrolla e imagina las escenas que nunca se consumarán en la gran pantalla.

Comienza a verse de una manera cercana al lector el desarrollo de la enfermedad y el de la pelicula que se encuentra en su cabeza. Y es lo que hace especial este comic: La señal al ruido, la huella en el mundo, la distorción de la música del universo que el hombre propicia. ¿Qué tanto quedará de nosotros después de que muramos? Todos esos días que dedicaste al trabajo, o al estudio, todos esos momentos que quisite decir algo y las palabras no salieron… tal vez en mil años no quede nada de esas incertidumbres, alegrías o pesares. O tal vez dejes tu señal al ruido, y serás recordado en la historia de la humanidad, ¿quién sabe?

Este director lo sabe pues de manera pesimista sofoca la señal de su arte, guarda una obra mestra en su mente, como un tesoro en un barco, hermoso pero destinado a naufragar por el mar de le entropía, del caos y de la incertidumbre. Todos estos momentos para un final en el que… bueno, mejor léanlo, y me cuentan. El verdadero apocalipsis no es la destrucción del planeta,  el fin del mundo es el olvido, cuando las partículas de nuestro ser abandonan las cabezas de los demás. Sé que suena algo pesimista, pero al final, todo se convierte en un tratado sobre la esperanza y el destino…

Recomiendo dos cosas, la primera es que si ven algún escrito que diga Neil Gaiman como autor, lo lean, y la segunda que entren aquí y disfruten de los dibujos/fotografías de este señor, y si pueden leer Cages que me cuente como le fue.

Anuncios

Arcade Fire: The Suburbs.

Después haré un post describiendo mis gustos musicales, para que tengan una idea del tipo de discos que aparecerán, pero haré esta reseña antes de que se vayan las ideas de vacaciones.

Estoy empezando a escuchar música actual. Viendo un documental de VH1, me dí cuenta de que el año 2010 se iba a ir sin una huella en mis oídos en cuando al ambiente musical. Entre en pánico, pulse el botón de emergencias del (mu)torrent y empece a descargar respaldado por las famosas y necesarias listas de los mejores discos del año. Entre bandas totalmente desocnocidas, encontre a una vieja “amiga”, Arcade Fire, y fui testigo de que “The Suburbs” se posicionaba como el MEJOR, en más de una o revista. Nada exagerado pues toma lo mejor del grupo: el lado épico de las cosas cotidianas, en este caso los suburbios, a extremos aún más épicos.

Estudio en Zacatecas, asi que el recorrido del camion se hace sublime acompañado de los Arcade Fire, y más con este discazo que tiene una facilidad de transportarte a otros lugares, a otras atmósferas e historias. Empieza inmediatamente con este pedazo de obra de arte:

…y  la primera ronda de canciones  no deja de absorverte en su único y disfrutable universo. La primera vez que lo escuche no paraba de entusiasmarme, ya sea gritando en mi mente “Now I´m ready to start!”, cantando “Modern Man” o disfrutando ese intro de violín de la rola “Empty Room”, y de repente todo se pasa con la primera y segunda parte de “Half Light”, un pequeño intermedio para la guerra suburbana y el resto del disco que reinicia el proceso de exaltación-relajación. Brillante.

El grupo define su música como Art Rock (algo pretenciosos los chamacos), pero la neta si son algo diferente a lo acostumbrado. Algunos los consideran sobrevalorados, pero tampoco se vale “infravalorarlos”, chequense el disco, está fácil de encontrar en descarga directa, o mediante torrent. Y ya me voy que se me antojo escuchar otra vez el mentado album.

Y prometo no hacer post tan largos como los 3 anteriores.

TRON: Legacy

Quería empezar eso de la reseñada con un tema chingón, una obra maestra, o algo que vaya en contra de todos los esquema y los rompa, como el comic Doom Patrol de Grant Morrison, el disco Never mind the Bollocks de los Pistols, o algo asi “mindblowing”, pero creo que esto de consumir y entender contracultura no es sencillo, asi que empezare con algo de moda y relativamente fácil de reseñar.

Pero antes una aclaración: cualquier obra reseñada aquí es realmente buena y merece un vistazo, jamás reseñare algo para que no lo vean, consuman, escuchen etc… ya que me parece lo opuesto a lo que debería ser una revisión: un método para propagar la obra en cusetión.

3…2…1…comenzamos: No se que ocurra en la ciudad-pueblo-colonia-planeta-cueva que uste’ , amable lector, resida, pero aquí en mi pequeño rancho, es realmente caro ir al cine. Con el dinero que cuesta puedes facilmente ajustar 2 y hasta 3 peliculas piratas. Así que si decido ver una película en el cine mínimo espero que a lo largo de su duración me ENTRETENGA. Y, gracias a Jebus, al monesvol, y a todos los santos, TRON: Legacy valió cada maldito peso que me encontre en la calle para ajustar la entrada. Casi, casi sólo por esto:

Pues para ver a Olivia Wilde yo si pagaba mis 48 morlacos. Lo más grandioso es que es un Plus, pues en general la película me maravillo. No es revolucionaria, ni será recordada para siempre, pero es puro (y cada vez más raro) entretenimiento. Sin complicaciones, la historia se desarrolla del putno A al B, pero sencillamente te engancha con su estilo visual, el magistral sonido (con todo y cameo en el bar) de Daft Punk, y las emociones del mundo virtual.

Se trata una serie de temas cuasi-filosóficos, pero son puro pretexto para mostrar motos de luz y luchas de discos de identificación, y no lo culpo, pues era una de las cartas más fuertes de Diseny para fin de año y no arriesgaría demasiado como para meter arte en el negocio. Para concluir creo que se disfruta más sin el Hype que se organizó. La mayoría de las películas es mejor no inflarlas pues sólo algunos casos (Como Batman: The Dark Knight) se salvan de ser poco mas que decepciones. Así que si viste la primera, y la tienes en un altar, no  seas tan duro con Legacy, y vela como una peli del montón. Y si no viste la primera como yo…pues sólo preparate para un momento de ocio como Dios manda.

Y ahora lo importante es que Daft Punk hizo el soundtrack y al poco tiempo comunicó que se separaba, por lo que dejo un tributo al duo francés en forma de mi cancion favortia, acompañada de un video que es grandioso por ser simple:

Tambien recomiendo ampliamente el soundtrack de la película, comprenlo descarguenlo de internet si tienen la oportunidad. Y me lo regalan de día de los reyes magos.